miércoles, 3 de agosto de 2011
Juan David Calle Arteaga: EL AMOR EN EL ESPEJO 2
jueves, 28 de julio de 2011
Reflexión Pedagógica
En mi experiencia diaria como docente, tengo una preocupación constante en cuanto al manejo del tiempo y en cuanto al estilo de aprendizaje de las estudiantes. Me obsesiona la idea de acercarme al funcionamiento del cerebro; de analizar a las niñas; de poder usar las herramientas adecuadas para que el aprendizaje sea más efectivo. He leído sobre cómo actúan los hemisferios cerebrales y la participación de éstos como dominante y/o no dominante, que tienen en los procesos. En nuestro quehacer diario, trabajamos mucho con el conocimiento preciso y denotativo, que se dirige a un objetivo; pero sabiendo que el hemisferio derecho también juega su parte en el aprendizaje y puede ayudar a muchas estudiantes con dificultades, al usar la evocación, la fantasía y la experiencia directa como forma de aproximación al conocimiento, es bueno evaluar constantemente el material de clase y su forma de utilización, para asegurarnos que contengan estos elementos que aunque más lentos, pueden traer resultados permanentes. La experiencia directa puede ser una importante forma de aprender para las estudiantes que tienen dificultad con los procesos de codificación verbal, ya que se acercan al aprendizaje desde su individualidad. Esta abrirá la posibilidad de una experiencia interior que le facilitará recordar a largo plazo por medio de la evocación. Mi reto es, por lo tanto estar evaluando mi clase e identificar los espacios que estoy dando para la aproximación al conocimiento con estrategias visuales, verbales, de experiencia directa y de diagramas o mapas mentales, que no deje por fuera a ninguna de mis estudiantes en esta tarea de adquirir el conocimiento de la lengua extranjera.
Diana M. Vallejo M
lunes, 23 de mayo de 2011
COMPROMETIDOS CON LA FORMACIÓN DEL SER
La calidad de la educación depende de la calidad de los maestros. No sólo en relación a su capacitación y formación en el dominio de conocimientos en su saber específico, me refiero especialmente a su calidad como persona porque no sólo formamos con el cerebro, sino también con el corazón, las manos, las miradas, las acciones…
No es posible formar una persona nueva para una nueva sociedad, líderes competentes que asuman y enfrenten los cambios, si los maestros no somos hombres y mujeres encaminados también en la tarea de ser personas nuevas que viven en su espacio la semilla de la sociedad que aspiramos. Es más fácil formarnos para “adquirir conocimientos, habilidades y destrezas” en las distintas ciencias que nos corresponde aprender, que formarnos para ser personas verdaderamente auténticas.
En la Normal tenemos como propuesta institucional el compromiso de cultivar y fortalecer en nuestras alumnas la autonomía, pero esto no es fácil porque implica desacostumbrarnos al modo como hemos venido aprendiendo; implica primero disposición para ser tocado en nuestra vida personal y voluntad para entrar en una dinámica de cuestionamiento de verdades y seguridades adquiridas en nuestra vida.
La invitación es a que nos miremos cada uno en el espejo de nuestra propia historia revisando lo que somos y lo que hacemos, no es más que reflexionar para intentar abrir la puerta al análisis y al cuestionamiento personal de la vida de cada maestro y del colectivo del que formamos parte. Más allá está lo que cada uno de nosotros podamos reflexionar y hacer dejando el corazón en lo que somos y transmitimos comprometidos con el futuro formando seres íntegros, seguros capaces de asumir cambios.
GLADYS ELENA RESTREPO URIBE
